
Una tortuga marina es un reptil adaptado a la vida en el océano, con características únicas que le permiten sobrevivir en ambientes marinos durante toda su vida. Estas criaturas fascinantes poseen un caparazón duradero que les brinda protección contra depredadores y les ayuda a mantener su temperatura corporal en aguas profundas y frías. Además, su sistema respiratorio es altamente eficiente, permitiéndoles sumergirse por largos períodos mientras buscan alimento en el lecho marino.
CARACTERÍSTICAS
Las tortugas marinas tienen un cuerpo hidrodinámico y un caparazón duro que las protege de depredadores. Sus extremidades están transformadas en aletas, ideales para nadar largas distancias. A diferencia de las tortugas terrestres, no pueden retraer completamente la cabeza dentro del caparazón. Existen varias especies, como la tortuga verde, la tortuga boba o la tortuga laúd, cada una con diferencias en tamaño y forma del caparazón.
COMPORTAMIENTO Y ALIMENTACION
Su dieta varía según la especie. Algunas son herbívoras, como la tortuga verde, que se alimenta principalmente de algas y pastos marinos. Otras son carnívoras o omnívoras, consumiendo medusas, crustáceos, moluscos y pequeños peces. Por ejemplo, la tortuga laúd se alimenta casi exclusivamente de medusas.
Las tortugas marinas son animales migratorios que recorren miles de kilómetros entre sus zonas de alimentación y de reproducción. Las hembras regresan a la playa donde nacieron para poner sus huevos, excavando nidos en la arena. Son animales generalmente solitarios, excepto durante la época de apareamiento. Además, pasan la mayor parte de su vida en el agua y solo salen a tierra para anidar.